RECICLAR,
REUTILIZAR O VENDER. CASI TODO TIENE SEGUNDAS OPORTUNIDADES
Durante muchos años nos inculcaron de que
todo era de usar y tirar, que las cosas viejas, antiguas o pasadas de moda, no
podían servir para otra cosa mas que para lo que fueron pensadas, pero no es
así. Estamos viendo cómo cada vez mas, la ropa vintage, o usada se revende o
transforma en otra pieza de ropa, cómo los muebles se pueden restaurar o
transformar…. Casi todo puede servir para varios usos!!
Materiales
de construcción
La principal causa del impacto ambiental
que provoca el sector de la construcción es la mala gestión de la gran cantidad
de residuos que genera. Si estos materiales no se reciclan o reutilizan
terminan depositados en vertederos, lo que provoca la contaminación de suelos y
acuíferos. Cuando hablamos de residuos de la construcción nos referimos a todos
los restos de objetos que se generan en una obra, como hormigones, maderas,
hierros, ladrillos, plásticos, etc. Estos materiales por lo general provienen
de demoliciones, reformas o rehabilitaciones y, en su mayoría, son recuperables
y reciclables. A través del reciclaje es posible conseguir su reutilización,
así como también, la reducción del consumo de materias primas y el volumen
total de residuos. Entre los materiales más comúnmente reciclados podemos
encontrar:
·
Acero:
transformable en nuevos materiales sin que su calidad se vea afectada.
·
Madera:
tanto la madera dura como la blanda, mientras se conserven adecuadamente,
pueden durar por muchos años y ser reutilizadas, convirtiéndose en materias
primas como paneles, láminas e incluso biomasa.
·
Hormigón:
al reciclarse se puede utilizar para el subsuelo y para nuevos elementos en la
estructura de una construcción. Una vez reciclado, el hormigón es altamente
resistente pero mucho más ligero, lo cual hace que sea fácil de transportar y
de esta manera, reduce los costes totales de la obra de construcción.
·
Yeso:
una vez reciclado conserva las mismas características físicas y mecánicas que
el convencional a un coste relativamente bajo.
·
Vidrio:
el proceso de reciclaje del vidrio es más complejo por su distinta composición
química, sin embargo, puede fundirse y utilizarse como fibra de vidrio o
incluso combinarse en pinturas reflectantes.
El reciclaje de los materiales de
construcción es importantísimo para poder frenar el impacto ambiental, razón
por la que en los últimos años se ha ido convirtiendo, poco a poco, en una
parte del proceso de producción de una construcción o demolición. Maximizar la
reutilización de estos residuos hará que las empresas del sector se conviertan
en las propias generadoras de nuevas materias primas.
Reciclar o reutilizar
ropa
Seguimos con el cambio de armario. Cualquiera
que sea el motivo por el que ya no queremos una prenda, podemos darle otra vida.
Poco a poco vamos desterrando la cultura de usar y tirar que no es nada
cuidadosa con el medioambiente y francamente no tiene ningún sentido
porque fomenta que no apreciemos y
cuidemos las cosas. Según Intermon Oxfam, si damos una segunda vida a la ropa
ayudamos muchísimos al medioambiente porque al reciclar ropa:
·
Reducimos
la emisión de gases a la atmósfera: Porque al final, en el proceso de
producción, se general gases de efecto invernadero, que como sabemos son los
principales responsables del calentamiento global.
·
Disminuimos
el vertido de aguas residuales: La producción textil, además, genera un alto
volumen de aguas residuales, lo cual no sólo implica un mayor consumo del agua
sino también el riesgo de contaminación.
·
Evitamos
el cultivo excesivo de textiles y la producción desmedida de estos
Si compramos más y más ropa y si
simplemente tiramos la que tenemos, fomentamos indirectamente el cultivo de
materiales como el algodón, el lino o el cáñamo y, del mismo modo, el uso
excesivo de los suelos.
Reducimos el uso de fertilizantes y sustancias
químicas: Mucha de la ropa que compramos pasa por una serie de procesos antes
de llegar a tus manos. En casi todos se han usado productos químicos y
fertilizantes que, empleados en grandes cantidades, provocan un daño
medioambiental serio.
Tenemos muchas alternativas para darle
una segunda vida a nuestra ropa. Para la que está en buenas condiciones,
regalarla, donarla o venderla. Para la que ya no está muy bien, reciclarla.
Reutilizar o vender
muebles de segunda mano o vingate.
Hay ocasiones en las que el mal estado
de un mueble nos lleva a la necesidad de cambiarlo por otro nuevo. El que
retiramos, suele acabar en la basura o bien en algún rincón de nuestro hogar
cogiendo polvo sin parar. Lo que muchos no sabéis, es que podemos reciclar
muebles viejos para crear con ellos elementos decorativos para nuestras casas.
De esta forma, les damos una segunda oportunidad, a la vez que nos ahorramos
una buena cantidad de dinero. Estos son unos cuantos ejemplos:
Cómoda
convertida en una isla para la cocina: El dormitorio suele ser una de las habitaciones cuyos muebles se cambian
más a menudo. Hay algunos de esos muebles, que pueden ser utilizados para otras
partes de la casa. Uno de los ejemplos que más nos han sorprendido para
reciclar muebles viejos, ha sido la posibilidad de coger una cómoda para transformarla en una
isla para nuestra cocina. En ella podremos cortar los alimentos que
utilicemos en nuestros platos. Si además le colocamos ruedas, la podremos mover
siempre que queramos.
Cajones
como si fueran estantes: Siguiendo
con las ideas para reciclar muebles viejos, los cajones de los armarios pueden
ser utilizados como inesperadas estanterías. Lo único que debemos hacer
es colgarlos en las paredes y colocar
en su interior cualquier cosa que necesitemos, por ejemplo, nuestros
libros favoritos.
Reciclar
muebles viejos para crear una mesa de diseño: El reciclaje de puertas viejas también suelen dar mucho juego. Estas puertas
pueden ser utilizadas para crear una mesa de diseño. Lo único que debemos hacer
es lijar y darle un poco
barniz para que recobre todo su brillo. A continuación, coloca un
cristal sobre ella y ya tendrás lista una sorprendente mesa. También dan mucho
juego las cunas. Los bebés crecen muy rápido y las cunas pronto dejan de ser
utilizadas. Lo más sencillo es que acaben guardadas en algún rincón de la casa.
Esa es la opción más sencilla, pero también podemos sacare mayor partido
convirtiéndolas en unos prácticos escritorios. Lo único que necesitamos es
colocar una madera o cristal en la parte superior, que nos servirá como lugar
donde poder trabajar.
Estas son sólo unas pequeñas pinceladas de lo que puedes hacer para reutilizar, y porqué no, ahorrar un dinerito, pero con un poco de paciencia y ganas de saber, puedes encontrar soluciones muy útiles para problemas cotidianos sin tener que gastar dinero ni dañar el medio ambiente.
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