Seguro que en
más de una ocasión has oído hablar de los productos locales, o quizás has
escuchado el término “realcooking”, una tendencia a cocinar con producto
fresco, de temporada y de comercio local. No en vano, en los últimos años es
una tendencia que ha experimentado un auge considerable. Un término que engloba
a todos aquellos productos que se comercializan en el territorio en el que han
sido producidos. Cada vez son más las personas que apuestan por este tipo de
productos en su cesta de la compra. Una apuesta en la que no se escatima ni un
ápice en calidad, sino todo lo contrario.
En los últimos
años estamos asistiendo a una nueva moda en los hábitos de compra. Los
consumidores apuestan cada vez más por los productos locales. Muchos lo hacen
por el hecho de poder disfrutar de alimentos más frescos y de mayor calidad.
Otros por su precio, mientras que también están los que desean apostar por el
comercio y la economía local. He aquí, precisamente, algunas de las razones por
las que comprar productos locales.
·
Productos más frescos y saludables; al comprar
productos locales estás adquiriendo productos más frescos y saludables. Estos
productos, al ser de temporada, mantienen todas sus propiedades intactas.
Además, no contienen conservantes ni fertilizantes químicos, sino que han sido
cultivados y procesados de forma ecológica para su comercialización. Ten en
cuenta, además, que si los productos son transportados desde una larga
distancia no llegarán al mercado con el mismo grado de conservación que un
producto local.
·
Precios más económicos; los productos locales
son más económicos que el resto. Sencillamente, porque son de temporada y no
requieren de aceleradores de crecimiento ni otros productos. Además, los costes
en transportes son más bajos y desaparecen los intermediarios, de ahí que los
precios de salida al mercado son más económicos. Los precios los pone el propio
productor en función de lo que considere más justo y le resulte más rentable.
·
Apuesta por la sostenibilidad; una de las
ventajas de comprar productos locales es la apuesta por la sostenibilidad.
Imagina por un momento la cantidad de kilómetros y emisiones contaminantes de
un camión que trae sus mercancías desde puntos más lejanos. Los productos
locales o de kilómetro cero, en cambio, reducen el transporte de mercancías. Además,
al tratarse de viajes más cortos, no será necesario emplear mucho embalaje. Así
se reduce también el uso de cartones, plásticos y otros elementos que son
perjudiciales para el medio ambiente.
La pandemia
del coronavirus y el confinamiento ha cambiado muchas cosas. No todo es
negativo: también se ha incrementado el sentido de pertenencia y de
colaboración, que puede traducirse, ahora y también cuando todo pase, en un
mayor apoyo al comercio y la producción local. El coronavirus, entre otras
cosas, nos ha hecho ver lo que es realmente esencial, ha confirmado la
importancia del sector alimentario, hemos sido conscientes de cuántos
profesionales forman parte de la cadena de producción para que no falten los
alimentos que necesitamos. En una sociedad equilibrada, la producción y el
comercio local deben coexistir con las grandes cadenas comerciales y el
comercio online.
La economía
local es imprescindible, porque genera empleo en la zona, ofrece alternativas
de consumo, distribuye la riqueza entre más actores y contribuye a formar
comunidades más fuertes y resilientes, disminuyendo la dependencia del comercio
exterior. Apoyar la producción de Km cero o el comercio de proximidad, sectores
que están sufriendo mucho durante esta crisis, ayudará a salir de ella.
El comercio de proximidad, es decir, las pequeñas carnicerías, pescaderías, panaderías, fruterías o ultramarinos que normalmente no forman parte de una cadena de supermercados, así como los mercados municipales, han sido para muchos la alternativa en estos momentos, frente a las colas en los grandes supermercados.
Algunas de
estas tiendas de barrio han fortalecido su servicio de entrega a domicilio,
algo muy apreciado especialmente por las personas mayores que tienen más
dificultades para comprar online, pero que están acostumbradas a llamar por
teléfono y hacer su pedido a sus tenderos de confianza.
Para
garantizar el suministro de alimentos y otros bienes básicos no basta con tener
comercio de proximidad, es necesario contar también con una producción local
fuerte: ganaderos, agricultores y pescadores que puedan sacar a flote sus
negocios y no pierdan la cosecha por falta de mano de obra o de dificultades
para vender sus productos en las cadenas de supermercados.
Hay también muchas posibilidades de venta directa del productor al consumidor, que en estos tiempos de coronavirus cobran nuevas fuerzas, las redes sociales se llenan de anuncios de productores que, online, pueden hacernos llegar a casa carne de cordero a buen precio, espárragos recién cultivados o cestas de frutas y verduras a medida. Recuerda que para que sea sostenible, lo ideal es comprar a productores de zonas cercanas, y que usen métodos de producción agroecológicos, así como productos de origen animal de pasto.
El consumo
local, de proximidad y de temporada es parte de la solución para reactivar la
economía desde el consumo y generar comunidades más sostenibles, que resistan
mejor a las crisis. Esto pasa por el apoyo al comercio y la producción local.
Si quieres
cambiar las cosas, cámbiate al verde y da un paso hacia un consumo más
sostenible, más responsable y mejor para todos.
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